Verde brea,
tiempo seco,
sueño de árbol nada más,
chacarera,
flor de tusca,
aromando en el churcal.
Rigoreau por los calores,
se agrandó el algarrobal,
al igual que los caldenes porrajeros del lugar.
Cuerva y tigre,
tintintaco,
monte bravo para andar,
churquita la sombra y toro,
garabat y chañaral,
de Dolores hasta Quines,
desde Quines a Luján,
llegando a los corrales se quemaba un carandai.
Noches claras,
lunas llenas,
alumbrando en soledad,
senderito vizcachero desde el monte al alfalfal.
Con la flor de los quimiles,
se colore el quebrachal,
el pencal,
los piquillines y la espina del nodal.
En la luz de las represas,
moja sombra el jarillal,
y en el horno carbonero siempre hay sueño que quemar,
de Dolores hasta Quines,
desde Quines a Luján,
llegando a los corrales se quemaba un carandai.