Aguada de los terneros,
cachazo del tiempo, vergüenza del sol,
donde el sorsal de la sierra le canta la pena del come chingón,
donde el sorsal de la sierra le canta la pena del come chingón,
allí tu monte de mato,
volviendo sin rastro, se sueña carbón.
Herencia vieja de rama,
te crece enredada la señalación.
Herencia vieja de rama,
te crece enredada la señalación.
Por Tacoyaco pasaba,
cantando una zamba que luego olvidé,
pero en su cerco de espinas,
entre clavelinas,
de nuevo la llé.
Pero en su cerco de espinas,
entre clavelinas, de nuevo la llé.
Aguada de los terneros,
el moro matrero,
tu sombra dueñó.
Y te volviste cintura de amor por la luna cuando se alejó.
Y te volviste cintura de amor por la luna cuando se alejó.
Si un día me fuera lejos,
veré a chañar viejo de vuelta otra vez.
Y en mi pena enamorada,
llevarlo en el anca del atardecer.
Y en mi pena enamorada,
llevarlo en el anca del atardecer.
Por Tacoyaco pasaba,
cantando una zamba que luego olvidé,
pero en su cerco de espinas,
entre clavelinas, de nuevo la llé.
Pero en su cerco de espinas,
entre clavelinas,
de nuevo la llé.