He escuchado que decían
en algún telediario
que la niebla se marchaba,
que empezaba el verano,
que empezaba el verano.
Me he asomado a la ventana
y así pude comprobar
que la hierba ya crecía
como hace algunos años,
como hace algunos años.
Y me puse el laje de domingo y me senté a esperar,
deseando que tú vinieras a bailar conmigo.
He pintado en las paredes
algo que recuerda al mar,
para que si un día vuelves
ya no te quieras marchar,
ya no te quieras marchar.
He comprado algunos discos de los que solías
escuchar antes de cambiar en sexo por vino y diazepa.
Hoy has vuelto a abrir los ojos y ya puedo ver el sol.
Me he observado y eras como antes del
apago y como si nada hubiera pasado.
Al fin viste que yo estaba ahí justo a
tu lado y te reíste igual que cuando,
yo creía que las cosas eran inmutables.
Te reíste igual que cuando,
yo creía que las cosas eran inmutables.
Eran como rocas.