¡Ay,
hombre!
¡Con sentimiento!
Hoy que estoy solo he comprendido, negra mía,
que era muy cierto lo que nunca te creí.
Sin darme cuenta llegó mi agonía,
horrible pena que yo nunca presentí.
Sin esperanzas veo desangrar mi alegría.
Hoy se agiganta la verdad de estar sin ti.
Se hizo más honda mi melancolía.
Hoy la tristeza se ha ensañado en mí.
Adiós,
adiós,
te vas,
sé que ha llegado el fin,
negrita mía.
Y me torturarás al mirarte partir con mil heridas.
En ti me llevarás y vivirás en mí todos los días.
Y aunque llego el final te tendrás que acordar
toda la vida.
Yo partiré cuando ya sepa que tan bien te has ido.
Lejos de mí.
Y cantaré mis penas a cualquier amigo.
Que quiera oír esta canción.
Que quiera oír
esta canción.
Para mi querida gente de Villanueva.
Qué gran sorpresa me ha deparado la vida.
Fui muy confiado y abusé de nuestro amor.
Con tantas penas un hombre se descuida.
Y así origina la separación.
Dejé de olvidarte y ya mi intención fue fallida.
Aunque quisiera no lo logra el corazón.
Porque yo sé que ya el no sé lo esigna.
Y un día muy triste ya no escucharán mi voz.
Adiós,
adiós,
te vas,
sé que ha llegado el fin,
negrita mía.
Y me torturarás al mirarte partir con mil heridas.
Me llevarás y vivirás en mí todos los días.
Y aunque llego el final te tendrás que acordar
toda la vida.
Yo partiré cuando ya sepa que tan bien te has ido.
Lejos de mí.
Y
cantaré mis penas a cualquier amigo.
Que quiera oír esta canción.
Que quiera oír esta canción.