Terenza seda dulce de tus trenzas,
luna en sombra de tu piel y de tu ausencia.
Terenza que me ataron en el yugo de tu amor,
un yugo casi blando de tu risa y de tu voz.
Fina caridada mi rutina,
me encontré tu corazón en una esquina.
Terenzas de color de mate amargo que endulzaron mi detalle hoy.
¿A dónde fue tu amor de flor silvete?
¿A dónde fue después de amarte?
Tal vez mi corazón tenía que perderte y
así mi soledad se agranda por buscarte.
Estoy llorando así,
cansado de llorar,
trenzado a tu vivir.
Con trenzas de ansiedad vinte,
¿por qué tendré que amar y al fin partir?
Estoy llorando así,
cansado de llorar,
trenzado a tu vivir.
Con trenzas de ansiedad vinte,
¿por qué tendré que amar y al fin partir?