Te miro y no veo más que luces en tu camino. Solo se oye ruido, frío ruido, que va cruzando el norte y solo un silbido es todo lo que me parte el alma.
Sonrío, te miro suavemente, luego te miro otra vez, ves a pescada nuda entre suspiros y no me queda nada que no haya perdido, perdido en el camino de ti.
Dime cuánto he dado y cuánto en ti he pensado sin que ganara nada llorando.
Vengo aquí sentado, uno, dos, tres, cuatro minutos, te han bastado para que vea claro, vea claro.
Y te, y te.
Te acaricio, me voy volando un instante, tú ya te has ido, te busco constantemente y a todo desisto.
Parece que tu tiempo no me he elegido, pero tú ya me has visto seguro, que cuando yo me vaya te duele un poquito.
Y pensé.
Pensarás que siempre me habías querido, pero ya la distancia nos habrá vencido, solo esta canción te hará pensar.
Dime cuánto he dado y cuánto en ti he pensado sin que ganara nada llorando.
Vengo aquí sentado, uno, dos, tres, cuatro minutos, te han bastado para que vea claro, vea claro.
Vengo aquí sentado, uno, dos, tres, cuatro minutos, te han bastado para que vea claro, vea claro.
Dime cuánto he dado y cuánto en ti he pensado sin que ganara nada llorando.
Vengo aquí sentado, uno, dos, tres, cuatro minutos, te han bastado para que vea claro, vea claro.
Vengo aquí sentado, uno, dos, tres, cuatro minutos, te han bastado para que vea claro, vea claro.
Dime cuánto he dado y cuánto en ti he pensado sin que ganara nada llorando.
Dime cuánto he dado y cuánto en ti he pensado, sin que ganara nada, llorando aquí sentado.
Dime cuánto he dado y cuánto en ti he pensado, sin que ganara nada, llorando aquí sentado.
Uno, dos, tres, cuatro minutos me han bastado para que vea claro, vea claro.
Vea claro, dime cuánto he dado y cuánto en ti he pensado, sin que ganara nada, llorando aquí sentado.
Uno, dos, tres, cuatro minutos me han bastado para que vea claro, vea claro, vea claro.
Dime cuánto he dado y cuánto en ti he pensado, sin que ganara nada.
Llorando aquí sentado.