No
se me ocurre nada más
que poner a congelar
el reloj de pulsera que me diste en Navidad
para aprender a esperar.
Pasan los días, pasan los minutos,
pasan los segundos
y tú llegas tarde,
tarde a la fiesta.
Nadie,
nadie te espera,
ya encontré con quién bailar.
Llegaste tarde,
tarde a la fiesta, no estás en lista de puerta,
alguien ocupa tu lugar y lo hace mejor que tú.
No hay otra oportunidad,
por mí como si
jamás te hubiera conocido esa bendita Navidad.
Me encuentro mucho mejor.
Pasan los días,
pasan los minutos,
pasan los segundos y tú llegas tarde,
muy tarde,
tarde a la fiesta.
Nadie,
nadie te espera,
ya encontré con quién bailar.
Llegaste tarde,
tarde a la fiesta, no estás en lista de puerta,
alguien ocupa tu lugar y lo hace mejor que tú.
Baila mejor que tú.
Tarde,
tarde a la fiesta,
nadie, nadie te espera,
ya encontré con quién bailar.
Llegaste tarde,
tarde a la fiesta,
no estás en lista de puerta,
alguien ocupa tu lugar
y lo hace mejor que tú.