Tu voz surgió de las sombras como un lejano reproche,
tu voz que llora y me nombra,
mientras más aún se asombran los fantasmas de esta noche.
Están mis ojos cerrados
por el terror del silencio,
mi corazón desgarrado porque no me he
perdonado todo el mal que te causé.
Más,
muchísimo más,
extrañan mis manos,
manos amantes.
Más,
muchísimo más,
me aturdo al saberte tan cerca y tan distante.
Y mientras fumo, forma el humo tu figura,
y en el
aroma del tabaco tu fragancia,
me conversa de distancia de tu olvido y mi locura.
Tú que vives feliz,
tal vez esta noche te acuerdes de mí.
Y mientras fumo, forma el humo tu figura,
y en el aroma del tabaco tu fragancia,
me conversa
de distancia de tu olvido y mi locura.
Tú que vives feliz,
tal vez esta noche te acuerdes
de mí.