El adiós fue un mar infinito,
las paredes se tiñeron de dolor,
de repente se hizo todo muy frío,
el silencio inmóvil nos congeló,
los años acentuaron los sentidos,
mi centro ignorado exilió,
divado entre miles de látidos,
engaño a las trampas del amor.
Voy buscando tu sonrisa entre mis manos,
planeo sombras chinas en la oscuridad,
lentamente se van transformando en expresiones inanimadas sin final,
los años acentuaron los sentidos,
mi centro ignorado exilió,
divado entre miles de látidos,
engaño a las trampas del amor.
Las lágrimas inundaron nuestros sueños,
despertamos en un mundo ausente de color,
el viento se llevó grandes momentos,
la pasión es muerte y vida a la vez.