tú
que llegaste silencioso
y quemaste con tus risas mi marchido corazón.
Tú,
que también tienes heridas
que algunas veces
suelen sangrar,
para la felicidad.
Y yo, que también
con mi alma alcanzar un alma pura.
Te esperé y
toda mi fe te vio llegar.
Hoy,
que has llenado con tus besos toda mi vida y mi ansiedad.
Hoy,
que has llenado con tus besos
toda mi vida y mi ansiedad.
Yo te bendigo y toda mi alma llorará felicidad.