No sé el camino ni dónde quiero llegar.
Me voy rompiendo cada noche un poco más.
Y mi vecina, la locura, está al llegar
para llevarme esposado a su penal.
La gente teme que en su vida vaya a entrar,
porque un reguero de sangre llevo detrás.
Sangre dañina, sangre amarga de verdad,
y es una huella muy difícil de lavar.
Los más mayores van cayendo para atrás,
los más zurrados castigados de verdad.
Se van cayendo, no han estado en pie jamás.
Hasta el infierno solo hay un paso que dar.
Ser.
Vivir la vida con alguna intensidad.
Pasa factura y la tienes que pagar.
No te descuides si no quieres resbalar
hacia un vacío de mentiras sin piedad.
Yo a la vida la veo con asiduidad,
cuando me duermo y me pongo a soñar.
Pero la muerte me persigue sin parar,
va a querecirme un autógrafo mortal.
Los más mayores van cayendo para atrás,
los más zurrados castigados de verdad.
Se van cayendo, no han estado en pie jamás.
Hasta el infierno solo hay un paso que dar.
Ser.
Los más mayores van cayendo para atrás,
los más zurrados castigados de verdad.
Se van cayendo, no han estado en pie jamás.
Hasta el infierno solo hay un paso que dar.
Ser.