Esto no es música, es droga.
Lo sé, lo sé,
sigo en la nada, me llamé y no había nada.
Ojeras negras, líneas en pares y yo acá en cero,
buscando más ángeles llamando.
Yo acá en cero solo buscando paz.
Busé en cero,
mátame ahora o sino el mundo lo hará.
Tierra sin ley,
miseria en calles y esa mirada te queda igual.
Amores falsos,
gente sin alas con el objetivo de lastimar.
Sangritos,
criado con mi gente,
armas y delincuentes de la cuna de Dios.
Rumiéndome los dientes,
pisando referentes,
rompiéndome la voz.
Cerrando las persianas,
suciendo las mañanas,
tirando en un colchón.
Viviendo entre el lamento,
ya nos quedará tiempo para pedir perdón.