Allá en el rancho del Pozo, cerquita de Culiacán, vivía un hombre muy valiente que todos recordarán.
Se llamaba Roberto y Alvarado su apellido, allá en la famosa Lima él tenía muchos amigos.
Cuando vivía en el rancho, él muy duro trabajaba, cuando llegó su compadre llamado Rubén Cavada.
Rubén le dice a Roberto, aquí no tiene pa' cuando, yo le prestaré una feria pa' que le entre al contrabando.
Roberto era de valor y la oferta la aceptó, logró hacer mucho dinero y miren lo que pasó.
Roberto no andaba solo, él siempre traía a su gente y por eso los traidores lo mataron de repente.
Fabián le dijo a Roberto, aquí nos vienen siguiendo, no tenga miedo mi amigo que yo hasta me vengo riendo.
De pronto se emparejaron y sus armas dispararon, dándole muerte a Roberto y luego se retiraron.
Abuela, abuela palomita, no dejes nada cubierto, anda a avisar a su rancho que mataron a Roberto.