Oiga Rosita,
no sea malita,
no ve que sufro con su delden,
vos usted sabe que yo la quiero
y que me muero
por su querer.
Por eso vengo a decirle negrita y chatica bonita,
y así tu eres cielo,
yo arribita en la loma como una joyita vengo pa vos.
Un rancho alegre,
rodeado de flores,
pa que juntitos allí vivamos los dos.
Mire Rosita,
la parcelita que yo te ofrezco con emoción,
está sembrada hasta los barrancos de copos blancos de mi algodón.
Por eso vengo a decirle negrita y chatica bonita,
y así tu eres cielo,
un cuadrito yo venda esta cosechita de mi algodón.
Nos rejuntemos en el ranchito,
después que el cura nos dé su bendición.
Nos rejuntemos en el ranchito,
después que el cura nos dé su bendición.