Vas presumiendo que ya encontraste todo lo que
siempre habías querido y te lo da él.
Qué fácil se te olvidó que conmigo
teníamos un pacto donde nos juramos
que nunca estaríamos tan enamorados,
que siempre seríamos tú y yo de la mano.
Ya no le encuentro tanto sentido a caminar
sobre las rejas de esta oxidada y triste ciudad.
Ahora camino sin tanta prisa y sin respirar.
Guardo silencio cuando me encuentro en nuestro lugar.
Y no salgas nunca a correr.
No de la mano con él.
A esos lugares que fueron nuestros.
Y no,
no me compares con él.
Él no te puede ofrecer
estas canciones que canto al viento.
Yo solo espero que por las noches puedas dormir.
Que mi nombre no te atormente en cada latín.
Pues te recuerdo que estás haciendo
lo que conmigo y ahora lo entiendo.
Que nunca fuimos tan verdaderos.
Fuimos quizás una copia en el tiempo.
Y no,
no salgas nunca a correr.
No de la mano con él.
A esos lugares que fueron nuestros.
Y no,
no me compares con él.
Él no te puede ofrecer estas canciones que
canto al viento.
No,
no.
No,
no.
Mm.