Sabes, he visto un agujero negro en el colchón,
solo aparece si no hay nadie más que yo.
Y dentro giran mil puñales,
algunas dudas simples y otras más trascendentales.
Sabes,
quizá tenemos algo de razón,
yo cuando digo que sin mí vives mejor,
y tú cuando haces esa mueca y afirmas
que ya es tarde para huidas sin secuelas.
Que llegue el verano y ay,
nos salve de nosotros dos,
que nos lleve hasta el océano para gritar a viva voz.
No cambiaría,
sabes.
A veces me divierte discutir,
pinchar en huesos, sacar lo peor de ti.
Llevar la casa hasta las ruinas para acabar
follando mientras arden las cortinas.
Hay algo mágico en nuestra manera de fingir la paz,
tan cínico y básico.
Que llegue el verano y ay,
nos salve de nosotros dos,
que nos lleve hasta el océano para gritar
a viva voz.
No cambiaría nada.
Nada.
Que llegue el verano y ay,
nos salve de nosotros dos,
que nos lleve hasta el océano
para gritar a viva voz.
No cambiaría nada.
Đang Cập Nhật
Đang Cập Nhật
Đang Cập Nhật
Đang Cập Nhật