Narigón.
Narigón, carajo.
Viejo y peludo nomás.
Por los pagos de mi barrio,
había un tipo que se las daba el guapo,
pero su mente estaba revirada.
Le decían el Narigón,
por lo mucho que aspiraba.
Salía de noche,
volvía de día,
no tenía paz ese muchacho.
Pero todos le decían,
vas a tener que parar.
Pero todos le decían,
vas a tener que parar.
Y se piantó nomás, intoxicado.
Quedó duro como rulo estatua.
Hasta que un buen día,
el madre no le dio para amar.
Hasta que un buen día,
el madre no le dio para amar.
Narigón, compadre, ¿qué hiciste de tu sangre?
Narigón, compadre, mal ego de pacotilla.
Narigón, compadre, aprende de una vez a darle.
Narigón, compadre.
Đang Cập Nhật
Đang Cập Nhật