Qué barbaridad, eh.
Pero pues sí, eh.
Aquí va peando con un pipe de McLaren.
¡Qué de humo por mi madre!
¡Ja, ja!
¡Oh, qué asco!
¡Asco!
¡Asco!
¡Asco!
Me estoy quitando de fumar
con un pitillo eléctrico.
No sabora tomate,
papa,
lechuga y fruta tropical.
Ya no quiero más monóxido de carbono,
maldita nicotina y maldito almohad.
Y no lo tengo que liar,
siempre está armado.
Pero eso sí en mi casa tiene que estar enchufado.
¡Qué aventaja!
No va calambre,
la pena que de paso no quite el hambre.
Vélate por detrás,
chiquillo,
vélate lo que quieras,
muciacha.
Ya se puede liar, señores, con la camarera.
Vélate por detrás,
chiquillo,
vélate lo que quieras,
muciacha.
Ya se puede fumar, señores, con la perruquera.
Se fuman todos los parques,
no está prohibido.
Es bueno para el atleta
y para el tuyido.
A ti te gustaba el negro y a mí me molaba el rubio.
Ya se acabó tu problema,
fúmate un pepino.
También me vi quitar de ti
por si las moscas.
Me vi buscando otra gashí,
cambio de roca.
Y te gusta mucho la niña.
Por la mañana a veces encuentro por ahí
una vegetariana.
Vélate por detrás,
chiquillo,
vélate lo que quieras,
muciacha.
Ya se puede liar, señores,
con la camarera.
Vélate por detrás,
chiquillo,
vélate lo que quieras,
muciacha.
Ya se puede fumar, señores, con la perruquera.
Vélate por detrás,
chiquillo,
vélate lo que quieras,
muciacha.
Ya se puede liar, señores,
con la camarera.
Vélate por detrás,
chiquillo,
vélate lo que quieras,
muciacha.
Ya se puede fumar, señores, con la perruquera.