Cae la noche, sube la marea, yo como siempre llego a mi hora, y entonces me subo a la azotea, y hablo con mi luna seductora, faro ingobernable de los cielos, mírame con tus ojos de hielo.
Luna lunera, si tú a mí me quisieras, yo sería el sol de la primavera, luna lunera, si me quisieras, yo sería como el sol, yo sería como el sol, el sol de la primavera, el sol de la primavera, luna lunera, luna lunera.
Solo si tú me quisieras, luna lunera.
Yo viajo de tu mano, como buen canceriano, y eso me encanta, tus luces como la sabana santa, porque después de ti el sol se levanta, faro ingobernable de la noche, para ti yo no tengo reproche.
Luna lunera, si tú a mí me quisieras, yo sería el sol de la primavera, luna lunera, si me quisieras, yo sería como el sol, yo sería como el sol, el sol de la primavera, el sol de la primavera, luna lunera, luna lunera.
Esperando cien años solo para besarte, los pies en la tierra, la cabeza en Marte, dime por qué yo tacho los días en mi pared, yo bebo cuando no tengo sed, yo me hago el sabio pero no sé, si de tus aguas yo beberé.
Baila mi luna, baila, la vida me va guay solo cuando me bailas, baila mi luna, baila, la vida me va guay solo cuando me bailas.
Ya cayó la noche, ya llega su hora, ya sale a pasear mi luna seductora, y sale sola porque está orgullosa de que en la noche no hay luz más poderosa.
Baila mi luna, baila, la vida me va guay solo cuando me bailas, baila mi luna, baila, la vida me va guay solo cuando me bailas.
Faro ingobernable de los cielos, guíame con tus ojos de hielo.