Soy el menor de los hermanos,
yo soy Serafín Zambada,
pa' que me entiendan un poquito,
hijo del mayo Zambada.
Viví en una jaula dorada,
de niño la sufrí bastante,
los lujos no valían nada,
pero aún así salí adelante.
No olvido nada de aquel atentado,
tan solo yo y mi madre por un lado,
a mi familia me la arrebataron,
pero el de arriba les cobró muy caro,
y fue creciendo,
era imposible decirle que no al ambiente.
Yo tenía 23 años y en la frontera me agarraban de repente,
será difícil y en estos días ya no eran igual las cosas,
pero bien firmes afuera ya me esperaban varias personas.
Fui bautizado por amado,
mucho respeto a su familia,
y a todos los que ya cayeron,
mi mente nunca los olvida.
Yo me paseo por el salado,
mis hijos que me hacen más fuerte,
los amo y los quiero a mi lado,
pues son mi vida y mi presente.
Mando un saludo a mi cuñado el Chavo,
a mi tío Guti y también mi tío Lalo,
Vicente y Gordo todo está calmado,
afuera nos estamos esperando,
ahora soy libre y lo disfruto porque es lo más preferible.
Ahorita estamos,
tal vez mañana no sabemos si nos vamos.
Con mi plebada nos festejamos ahorita que está ganada,
ya me retiro y le repito con orgullo soy Zambada.