Mira niña,
son más de las tres,
han llamado y sé muy bien quién es,
son demonios,
vienen a por mí,
ponte a salvo,
vendrán a por ti.
Más trispanos al amanecer,
asesinos que matan al no convencer,
porque no saben ver.
Los mataron por no renunciar a su lucha por la libertad,
y en cunetas sus sueños dejaron volar.
Muchos miles cayeron después,
con su sangre quisieron borrar,
sin saber que una idea no
puedes matar.
En los años de la represión,
el silencio,
los llantos y la humillación,
como una maldición.
No intentaron jamás comprender,
solo hablaron las armas para enmudecer,
porque no saben
ver.
Su intención siempre fue exterminar a todo aquel que pudiera pensar,
que en los genes
del hombre está la libertad.
Y obligados a nunca olvidar, para que vivan
en la eternidad,
gritaremos su nombre esa la adversidad.
En las cunetas brotan las flores de las semillas de un mundo mejor.
Y
ahora voy a contar el después.
Nos mintieron con muy mala fe.
Ya llegaba por fin la supertransición.
Bajo supervisión,
los bancos,
los jueces,
los torturadores y los militares.
La iglesia también se apuntó,
por la gracia de Dios.
Nos calzaron con su calzador,
como jefe de estado al Borbón.
Y el bichito franquista también se coló.
Y ahora abundan cada institución,
en la prensa o en televisión,
blanqueando al fascismo que nunca murió.
En las cunetas brotan las flores de las semillas de un mundo mejor.
En las cunetas mueren las letras.
En las cunetas persiste el dolor.
Bienvenidos a música.
¡Que viva la bestia aquí!
¡Sí que viva la bestia aquí!
En las cunetas
brotan las flores
de las semillas
de un mundo mejor
En las cunetas
mueren las letras
En las cunetas
persiste el dolor
En las cunetas
murió la cordura
con balas de odio
En nuestra mente en nuestros corazones
crecen las flores de un mundo mejor
En nuestra mente en nuestros corazones
crecen las flores de un mundo mejor
Đang Cập Nhật
Đang Cập Nhật
Đang Cập Nhật