Ya están aquí,
llegaron ya a la llamada del amor,
está muriendo la mamá.
Todos al fin llegaron ya de todas partes del país,
desde el mayor hasta el menor,
todos en torno a la mamá.
Y hasta los niños al jugar,
en un extremo del salón,
se esfuerzan para no gritar,
es una última atención a la mamá.
Todos se turnan en cuidarla,
en atenderla y abrazarla,
está muriendo la mamá.
Santa María,
Madre de Dios,
nuestra Señora del dolor,
todos te rezan con fervor, y andan
en Él, Ave María,
Ave María.
Tanto recuerdo y tanto amor alrededor de la mamá,
yo suspiro tanto dolor alrededor de la mamá.
Vuelva a formarse la reunión,
y así por la postrera vez,
está muriendo la mamá.
Y como un rito en la ocasión,
se pasan una y otra vez,
el jarro con sabor a pez,
que beben con moderación.
Es raro,
pero no hay tristeza,
hay una gran resignación,
y mientras un hermano reza,
el otro canta una canción a la mamá.
Y las mujeres se han reunido,
en torno a la hermana mayor,
está muriendo la mamá.
Un sirio medio consumido,
ante la imagen del Señor,
con un rosario renegrido, repitan
todos la oración,
Ave María.
Tanto recuerdo y tanto amor alrededor de la mamá,
yo suspiro tanto dolor alrededor de la mamá,
que jamás,
jamás, jamás,
jamás nos dejará.