Cuando acabe mi condena,
cuando acabe mi condena,
vivo y me solo y perdido.
Ella se murió de pena y Dios que la causa es suyo,
se que murió siendo buena.
Ella se murió de pena y Dios que la causa es suyo,
se que murió siendo buena.
La enterraron por la tarde a la isla de Juan Simón y era
Simón en el pueblo.
Y era Simón en el pueblo y era Simón
en el pueblo y el único enterrado.
Y el mismo llevó y el mismo cavó la fosa,
y el mismo cavó la fosa murmurando una oración.
Ay,
de enterrar mi corazón.