se presentan muchas cosas a cada momento que me parecen mentiras.
Siempre recuerdo que a veces el hogar se
hace y por capricho lo del pasado se olvida.
Tengo en mi casa un recuerdo inolvidable,
son experiencias de los padres de familia.
Tengan presente que un hombre así sea muy macho,
con casi nada una mujer lo domina.
A mí me sucedió esto con una que quise tanto y que era mi consentida.
Cuando más confiaba en ella,
la encontré en una cantina.
Por eso es que en el amor no hay una vida tranquila.
Sufriendo el dolor de llanto,
la tarde que quedé solo,
deseaba una carabina para darme un tiro en
el pecho donde me sentía la espina y de
metalían las lágrimas viendo para la cocina.
Dios mío, uno tiene que esperar
con más derecho el porvenir de su vida.
No hay un poder más grande que las mujeres.
Uno se mata y ellas se quedan tranquilas.
También hay otras que aprecian mucho el hogar
y a largo tiempo se ponen más precavidas.
Buscan remedio de hierbas y cosas raras
y ponen al hombre donde la vida peligra.
A mí me sucedió esto con una que quise tanto y que era mi consentida.
Aprendió a
marcar tabaco y escondía la saliva y en
la tarde se volvía una culebra amarilla.
Y cuando yo me di cuenta que la mujer que tenía era mi gran enemiga,
pasé una semana
entera entre cantina y cantina dándole
gracias a Dios porque me quitó esa tigra.
Đang Cập Nhật
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