Si hay humor,
si hay salsa,
si hay gracia o salero,
dime por qué por cero pones cara de perro.
¿Tú qué crees que yo ahora quiero?
¿Quieres que enseñe el dinero?
Semblante robadero y aparenta mi trasero.
Mira mi chupa, estás más cara que tú.
Tengo colegas que consiguen gratis máscaras Bantú,
así que tú,
¿crees que yo entraría a tu tienda al tuntún?
¿A robarte yo a robarte que una lata de atún?
Tengo pinta de recién llegar un patera,
según vos,
dígaselo a los polis que he venido a atracarte.
Tendrás que relajarte y no tanto preocuparte
en que si no sabe español,
¿cómo podrás comunicar?
Rompa el hielo,
vamos,
pregúnteme qué es lo que deseaba usted.
Y no pregunte en inglés,
what do you want,
vaya por Dios,
al final lo ha hecho.
Y con delirios de grandeza este
me mira con firmeza y reza pa' que no parezca un ignorante más.
Y él a mí pueda entender,
así me pueda atender.
De repente yo le digo lo que quiero con perfecto castellano y su
jepeto se le queda como plano.
Jesús, qué bien habla usted, ¿de dónde es usted?
¿Cómo puede
usted hablar en castellano así de bien?
Normalmente un de color siempre habla con mucho acento,
ahora si lo ofendió, perdone usted, lo siento.
¿Qué me pasará en la boca?
¿Por qué yo hablaría así?
¿Será porque llevo mucho tiempo aquí?
Ya que siempre que algo digo bien todo el mundo se extraña.
No hay hombres de color que hablen así en España.
¿Qué me pasará en la boca?
¿Por qué yo hablaría
así?
¿Será porque llevo mucho tiempo aquí?
Ya que siempre que algo digo bien todo el mundo se
extraña.
No hay hombres de color que hablen así en España.
Esta noche no hay coche,
hay que pillarse el buhon,
que bueno,
a ver,
a ver,
pille un tequi.
Por fin me coge uno,
me pregunta dónde voy,
le contesto a Torrejón y el contador lo pone en on.
Cuando pasan dos minutos en el tequi apalancado sentado,
él me pregunta qué tal yo me lo he
pasado.
Digo,
bien,
normal,
tampoco ha habido algo especial.
Entonces se percata de que hay
algo inusual.
Los cuentos e historias ficticias ahora
tienen forma humana y en mil añicos tópicos
se rajan,
no encajan en conceptos de cerebros tan pequeños.
Me mira como si yo fuese un coche de
diseño.
Sus ojos no se apartan de mí en el retrovisor.
¿Cómo es posible que pueda hablar
así un hombre de color?
Se habla hasta mejor que yo,
sé que eso dice en su interior.
Si quedaba
alguna duda empezó una conversación.
Me pregunta sobre cosas sin sentido,
sobre aquello,
sobre lo
otro, así a analizarme acentuación.
Le contesto a todas estas siempre con educación,
esperando a
que formule la pregunta del millón.
Jesús, qué bien habla usted, ¿de dónde es usted?
¿Cómo puede
usted hablar en castellano así de bien?
Normalmente un de color siempre habla con mucho acento.
Ahora si lo ofendió, perdone usted, lo siento.
¿Qué me pasará en la boca?
¿Por qué yo
hablaría así?
¿Será porque llevo mucho tiempo aquí?
¿Ya que siempre que algo digo
bien todo el mundo se extraña?
¿No hay hombres de color que hablen así en España?
¿Qué
me pasará en la boca?
¿Por qué yo hablaría así?
¿Será porque llevo mucho tiempo aquí?
¿Ya que siempre que algo digo bien todo el mundo se extraña?
¿No hay hombres de color
que hablen así en España?
Estoy perdido en la ciudad,
sabéis no sé cómo llegar y no quiero
preguntar, aunque tendré que preguntar.
Muchos pasan de largo,
lo hacen hasta sin mirarme,
aunque
bueno,
siempre hay alguien bueno dispuesto a ayudarme.
Alguien que no piense que soy de los
que te roban,
o tal vez un camello sí,
de los que venden droga y dispuesto a indicarme bien cuál es
la dirección.
Amablemente él me explica,
amablemente él me indica,
perfecto.
Además me hace llegar por
un atajo.
De hecho el sitio en cuestión es la oficina de un trabajo.
El test que ellos me hicieron
por teléfono gustó,
mi actitud les encantó,
suficiente les bastó.
Ya estoy en la oficina
y me preguntan quién soy y digo soy el del teléfono,
el que ha probado el test.
De repente
las doses, los suspiros y susurros tienen forma.
Aquí no contratan negros por norma.
Me hacen entrar en el despacho del jefazo
y me preguntan si realmente soy yo el del
teléfono.
Contesto, pero bueno hombre, ¿qué es esto?
¿Una broma?
¿Qué creéis?
Que cuando
hablo es otro tipo el que me dobla.
Me dice, le comprendo hombre, no se ponga así.
No
sé si contratarles que esto es nuevo para mí.
Normalmente un de color siempre habla con mucho
acento.
Ahora si lo ofendió, perdone usted, lo siento.
¿Qué me pasará en la boca?
¿Por qué yo
hablaría así?
¿Será porque llevo mucho tiempo aquí?
Ya que siempre que algo digo bien todo el
mundo se extraña.
No hay hombres de color que hablen así en España.
¿Qué me pasará en la boca?
¿Por qué yo hablaría así?
¿Será porque llevo mucho tiempo aquí?
Ya que siempre que algo digo bien
todo el mundo se extraña.
No hay hombres de color que hablen así en España.