Vísceras de pan,
caras desiertas detrás de un pozal,
que
ata la verdad y no hay nada que hablar.
Lengua de azafrán,
frases que han muerto antes de pronunciar,
excusas sin sabor que nos creen engañar.
Y piernas de jardín,
carne poco hecha con
miedo a vivir,
ideas de jabón que se secan al sol.
Piernas de salón,
otros lo inventan en ropa interior,
yo
diré que no estuve allí,
lana quemada que no
deja dormir.
Y vientres de faquí,
ni pinchan ni cortan y deben reír,
corrientes de opinión en un ventilador.
Y dedos de metal,
fríos e inertes de tanto escalar,
que ni notan ya ni la piel a la mar.
Piernas de salón,
otros lo intentan en ropa interior,
yo diré que no estuve allí,
lana quemada que no deja dormir.
Yo no quiero
mirar
cómo
esta plaga de odio
siembra en mi cabeza
inventi de pensar.
Đang Cập Nhật
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