La Navidad es solo,
te quiero, en casa un día lluvioso,
hola enero, estoy bebiendo, casi a diario,
matando a mis demonios,
y un trago,
va para largo,
entre vinilos,
buscando clásicos,
como un jama y unos cascos,
en la ventana con la semi,
observando el tráfico,
aroma trágico,
estática,
humo de habano,
echo de menos las sirenas y disparos,
hablando claro,
para los niños olvidados,
con frío en las manos,
morir soñando,
lo malo que despertamos, si abro la boca,
gaviotas,
sé que esas zorras me odian,
cualquiera no son dignas de mis historias,
ramos de flores en rotondas,
si dejara de perder el tiempo,
tal vez debería salir corriendo,
volando como el viento,
no cuento el dinero que tengo,
me compro lo que quiero,
tapando mis defectos,
me olvidé los sentimientos dentro,
no los encuentro,
un ciprés cayó sobre la tumba
de papá y mi abuelo,
y la cruza al suelo,
no somos buenos no.