Fácil es imaginar,
estimado John,
cuando hay voluntad,
cuando hay corazón,
pero la realidad nubla tu canción.
Nadie te podrá impedir poder soñar,
ni te arrebatarán poder crear.
Donde está prohibido imaginar,
lejos de crecer como humanidad,
de agonizar tu dignidad.
Donde está prohibido imaginar,
estimado John,
nunca se murió la imaginación.
Estimado John,
yo quiero imaginar,
veo la brutalidad de la decepción,
veo soledad,
veo crispación.
Donde está prohibido imaginar,
veo obedecer sin cuestionar,
veo indiferencia y conformidad.
Donde está prohibido imaginar,
estimado John,
nunca se murió la imaginación.
Estimado John.
Fronteras,
vergas, muros o murallas,
el odio llama a la segregación.
El mundo es dirigido por canallas,
el miedo es su mejor conspiración.
Solo quiero contestarte,
estimado John,
que jamás murió la imaginación.
Me niego a dejar de imaginar que la empatía es la solución,
no somos poco,
somos legión.
Donde está
prohibido imaginar,
estimado John,
nunca se murió la imaginación.
Estimado John,
yo quiero imaginar.
El mundo rebosa de imaginación,
el miedo a volarte lleva a la sumisión.
¿Por qué renunciar cuando tenemos razón?
Se llama utopía la solución.
Si,
el mundo rebosa de imaginación,
el miedo a volarte lleva a la sumisión.
¿Por qué renunciar cuando tenemos razón?
Se llama utopía la solución.
¡Con imaginación!
¡Con imaginación!
¡Con imaginación!