Y una sala que podría contar un millón de sensaciones vividas,
cuatro paredes que no se esconden,
muchas historias entre una nube de niebla.
Se escucha música de fondo,
suave pero con mucha fuerza a la vez,
armonías y gritos se escuchan cuando la gente ya no puede ver.
Ves que la puerta se abre y la gente viene y va,
preparando acampadas, el tiempo nunca parará.
En esas sillas contemplaba en el tiempo pasar,
es la casa de las palas donde todos tienen su lugar.
Y una sala que podría contar un millón de sensaciones vividas,
es nuestro santuario lleno de risas y muchas bebidas.
Es un espacio pequeño pero que te llena el corazón,
solo quieres ver a tus colegas en ese terrazón.
Ves que la puerta se abre y la gente viene y va,
preparando acampadas, el tiempo nunca parará.
En esas sillas contemplaba en el tiempo pasar,
es la casa de las palas donde todos tienen su lugar.
Ves que la puerta se abre y la gente viene y va,
preparando acampadas,
el tiempo nunca parará.
En esas sillas contemplaba en el tiempo pasar,
es la casa de las palas donde todos tienen su lugar.
Ves que la puerta se abre y la gente viene y va,
preparando acampadas, el tiempo nunca parará.
En esas sillas contemplaba en el tiempo pasar,
es la casa de las palas donde todos tienen su lugar.