No quiero forzarme a pasar a la acción en esta escena,
solo lo demuestro en letras.
Que se quedarán detrás si acaso exageran,
pero que van o me tienten loca, pon más pruebas,
pruébame por diferentes partes.
Pero en verdad si tú me quisiste,
porque exagera siempre se antes.
Ya no sé si irme, fue un placer conocerte,
pero menuda la que liaste, vaya desastre.
He sido un lastre para muchos,
ahora escucho sin pasión,
no me quiero tanto,
pero tengo mi visión para verme.
No sé lo que me pasó de un día para otro,
te regalo una oración, no va a ser cosa de dos,
lo de quedarme firme,
las ganas me matan,
pero este cuerpo en verdad me sigue.
Soy mi propio líder,
el que su vida decide,
por mucho que otros miren y la mayoría opinen,
yo no voy de líder,
se me nota en la mirada,
las cosas pasadas,
mal pensadas,
mal acaban.
Ya lo saben,
en verdad no me miren con esa cara,
los disgustos ya no me cambian,
solo
me emborrachan,
no que te pille medio,
tú me pillaste en medio de una situación rara
para ponerme en serio.
No es el juego de ser Dios,
para mí no hubieron privilegios,
a base de eso empezaste a crecer
solo yo.
No tengo ni bros ni hikes porque todos te la juegan,
preguntas por ahí cuántos quedan por ser colegas,
para que te fallen de distintas maneras,
las vidas son etapas,
a mí me lloven tragedias,
ya no tengo ganas ni de tiraros,
lo mismo no soy el malo y eso que he sido malo.
Pero claro,
la vida es un regalo,
no es apto para perderla con el tiempo que contamos,
de los agobios me quejo,
del espejo no me alejo,
para no tapar mis complejos y me daría un consejo.
Pero en verdad de la vida qué sé yo,
bastante que no sé si llegaremos a viejos.
Ya no sé si quiero caer,
porque me faltan alas,
la vida golpea y lo malo llama,
penita pena cuando el amor propio se te acaba.
Seguiré luchando que viva entre llamas.
Ya no sé si quiero caer,
porque me faltan alas,
la vida golpea y lo malo llama,
penita pena cuando el amor propio se te acaba.
Seguiré luchando que viva entre llamas.