Nos cruzábamos el alba y yo
con el sigilo de un ladrón
a las seis de la mañana
y luego me dormí en un café a media
jornada pensando en ti y en la noche pasada
era como un salto mortal sin red una autopista a más de cien
en mi afán de resistencia cada tarde calentaba los motores con más
ansia pensando en ti
y en volver a tu cama
dos suicidas tú y yo pisando a fondo el corazón
caminando por el filo
de un abismo sin mirar
dos suicidas del amor abrazados hasta el sol
disparando emociones cada noche más al borde
cada noche un poco más
yo le preguntaba al corazón
sobre aquella situación
que me atormentaba el alma tú siempre
decías que era amor y yo callaba
pensando en ti y en mi desesperanza
dos suicidas tú y yo pisando a fondo el corazón caminando por el
filo de un abismo sin mirar
dos suicidas del amor
abrazados hasta el sol disparando emociones
cada noche más al borde
cada noche un poco más
dos suicidas tú y yo pisando a fondo el corazón
dos suicidas del amor
abrazados hasta el sol
dos suicidas tú y yo pisando a fondo el corazón