No soy todo lo que pasa por mi cabeza.
No soy ni la mitad de humano que siempre he querido ser.
Debo hablarme mejor, quererme un poco más.
Pero esas frases juntas solo me hacen querer vomitar.
Todas las cosas que aprendo no sirven de nada
si no las puedo compartir.
Sigo durmiendo en el lado derecho por si un día amanezco
y te encuentro aquí.
Basta.
No quiero escenarios que ya nunca van a ocurrir.
Y yo quiero sentarme en una playa,
perderme entre la gente en Dinamarca,
dormir 100 días
seguidos si hace falta.
No hacerle caso a esto que estoy pensando y no me aporta casi
nada.
Quiero sonar profundo pero honesto,
decirle a mis amigos que les quiero mandar
todo a la mierda sin sentir miedo.
Viajar al polo norte solo con lo puesto.
Esa canción que escuché de repente en un
taxi en diciembre entrando en Nueva York.
Ya no suena tan bonita por mucho que
intente no siento la misma emoción.
Basta.
Las cosas que no salen bien nunca van a volver.
Dice
que soy el que siempre recoge.
Y yo quiero sentarme en una playa, perderme
en Dinamarca,
dormir yo solito todo lo que haga falta.
Mandar a la mierda si tengo muchas