Aunque vos pretendas que me aparte de tu senda
Aunque me dejes solo, yo siempre te he de amar
Aunque por tus celos me vayas lleno de despedida
Pensando que otro amante de mi te amará
Igual, igual, te adoro, te lloro y te imploro con loco afán
Y en la tristeza horrible de mi desolación
Los fuentes de mi mal me van mordiendo
El sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol, el sol
El corazón
Aunque tu inconstancia me acorrala
En mí se clava como un puñal
Y en las negras horas de mi insomnio
Mis pobres ojos no puedo cerrar
Por los espejos tus de mi melancolía
Todos nuestros amores
Te surgen de aquellos días
Ronda flotando por el cuarto tu figura
Y luego riendo te detienes junto a mí
Para besarme con tu boca mentirosa
De tu boca misteriosa
Tu grano cerrarme
Hasta que me sorprende al fin de madrugada
Loco de cansancio y sin dolor
Y en la tristeza horrible de mi desolación
Los fuentes de mi mal me van mordiendo
Y en la tristeza horrible de mi desolación
Y entonces abatida
Oh, pobre mariposa
Yo te pido que me quede
Pretendes que la herida, la cierres con mi boca,
aplotando por el cuarto tu pijuca,
y luego riendo te detienes junto a mí,
para besarme con tu boca mentirosa,
es tu boca misteriosa, tus labios de cariño.
Hasta que me sorprendió al fin de madrugada,
un poco de cansancio y sin dormir.
¡Gracias!