¿De qué sirve?
Quisiera saber, buscar seguridad,
dejar todo atrás.
¿De qué sirve encontrar un lugar y llamarlo hogar?
Y dejarte atrás si ahora bien,
me es tú.
Si ahora bien,
me es tú.
Te acompaña la barra de un bar,
la luz de un ascensor del hostal de ciudad.
Un espejo refleja al pasar esos ojos que aún no quieres cerrar.
Y se ríen de mí.
Y se ríen de mí.
Hoy regresas para recordar aquello que ya había dejado atrás.
La impaciencia volverá a sufrir.
Tanto sentir no me deja pensar.
Ya llegó tu fin.
Ya llegó tu fin.
Ya no engaña tu estilo casual.
Esa seguridad te gusta.
Te recuerdo que no tienes gracia ya.
Esta noche yo te invitaré a mi propia ejecución.
Abrazado a mí me iré a dormir vacilando de alcohol.
Esta noche lo conseguiré y nos diremos adiós.
Tropezando en la oscuridad,
los dos sabemos quién soy.
¿De qué sirve encontrar un lugar?
¿De qué sirve encontrar un hogar?
Si sé quién soy,
no puedo olvidar quién soy.
Y sé bien
quién soy.
Y sé bien quién soy.