En las calles de mi pueblo me encontré una chamarrita
que andaba sola y sin dueño por esas calles perdidas
remontando madrugadas noche adentro y tiempo arriba
remontando madrugadas noche adentro
y tiempo arriba
Enredada entre la gente que caminando la silba
anda volando en el pueblo en el silbido prendida
la más simple de las coplas pero también la más linda
la más simple de las coplas pero también
la más linda
Suenan las de doble hilera y la guitarra perdida
que son dueñas del boliche cuando el hombre les da vida
y el cantor de voz cascada con ella apenas olvida
y el cantor de voz cascada con ella apenas olvida
con ella, ve, las olvida.
Tal vez de tanto cantarla, tu voz pláceme ha hecho mía,
encerrarte en mi guitarra, quise tal vez algún día,
pero no pude encerrarte, pobre esperanza la mía,
pero no pude encerrarte, pobre esperanza la mía.