Y el hombre,
¿a la hora del té?
¡Nah!
Yo tenía un pretendiente
que era un pollo de verdad
mis amigas lo miraban y quedaban alelas
salíamos a bailar y a beber cada domingo
y mi vida era gozar con aquel pollo tan lindo
pero un día muy contento después de bailar
y todo le dije llegó el momento de pasar un rato solo
y empezamos a gozar y en momentos de verdad y
yo empecé a suspirar y el hombre no dijo na'
el hombre no dijo na'
el hombre no dijo na' y que va'
y yo le bailaba cumbia y el hombre,
¡nah!
el hombre de aquello' nah el hombre de aquello' nah
y yo esperando,
esperando y el hombre de aquello' nah,
que va'
el hombre de aquello' nah ¡qué barbaridad!
el hombre de aquello' nah
el hombre de aquello' nah
y yo sufriendo en el cuarto
aquella
calamidad cerca de darme un impacto
y el hombre de aquello' nah, que va' hombre
el hombre de aquello' nah
el hombre de aquello' nah
el hombre de aquello' nah
y no lo he vuelto a ver más
total para qué servía si el hombre de aquello' nah
el hombre de aquello' nah el hombre de aquello' nah
se acerca el fin de mi vida y no lo he vuelto a ver más
total para qué servía si el hombre de aquello' nah
el hombre de aquello' nah el hombre de aquello' nah
cuando
se encuentre un pollo fíjense bien en las plumas
el hombre de aquello' nah
el hombre de aquello' nah