se convirtió en traficante AM
Dijo,
seguro voy a vengarme,
a su familia le dijo,
entre contrabando y muerte cumpliré mi compromiso.
Pidió ingresar a la banda como cualquier pistolero.
Toda su ropa era negra,
de los pies hasta el sombrero,
por eso al pasar la prueba le pusieron gato negro.
Así Ernesto Benavides comenzaba su venganza.
Entre aquellos hombres viles había una
hermosa dama que se llamaba Mercedes,
que era jefe
de la banda.
No tuvieron sospechas de que el gato era una espía.
Le prendieron una trampa para
quitarle la vida,
pero este se defendió como gato boca
arriba.
Después de matar a todos con Mercedes se enfrentó.
Quiero saber quién de ustedes a mi hijo asesinó.
He sabido que su muerte fuiste tú quien la ordenó.
Después de varios balazos todo en silencio quedó.
Solo se oyeron los pasos del gato que se alejó.
Aquí terminan los versos, el corrido se acabó.