Nhạc sĩ: Marco Flores
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Cómo duele el día nublado,
cómo el tiempo es tan pesado, sí,
porque a diario pienso en ti.
Qué bien grita el silencio,
qué bien duelen los recuerdos,
sí,
porque todo habla de ti.
Qué delicia tu sensualidad,
qué locura cuando te sentía muy de cerca y ahora estás tan lejos.
Hasta el universo ha muerto,
cómo fue que tú dejaste de querer y olvidaste del ayer,
de nuestras miradas, de nuestra piel.
No te duele así perder,
porque fue perfecto y acordado fiel.
Lo que me queda por decir
es cómo duele perderte.
Ay, ay, ay, ay.
Qué pequeño seas el cielo,
qué humillante es el deseo, sí,
porque ya no estás.
Qué sincero seas el frío,
cómo oí el mi sufrimiento,
ya no sé lo que es vivir.
Qué delicia tu sensualidad,
qué locura cuando te sentía muy de cerca y ahora que estás
lejos.
Hasta el universo ha muerto,
lo que fue que tú dejaste de querer y olvidaste del
ayer, de nuestras miradas,
de nuestra piel.
No te duele así perder, porque fue perfecto
y acordado fiel.
Lo que me queda por decir es cómo duele perderte.
Ay,
ay, ay, ay.
Qué delicia tu sensualidad,
qué locura cuando te sentía muy de cerca y ahora que estás lejos.
Hasta el universo ha muerto,
lo que fue que tú dejaste de querer y olvidaste del ayer,
de nuestras miradas,
de nuestra piel.
No te duele así perder,
porque fue perfecto y acordado fiel.
Lo que me queda por decir es cómo duele perderte.
Ay, ay, ay, ay.