Gracias.
El correr de los años te deja heridas,
que algunas veces tardan mucho en cerrar,
y que dejan la marca de cicatrices
que no se van,
que no se van.
A menudo se quedan junto a los ojos,
y entonces son difíciles de ocultar,
pero siempre te ponen en la mirada.
Profundidad,
profundidad.
La
misma vida es la que se encarga de curar
esas heridas
que se van abriendo sin parar.
Te recuerda que están,
mueren alguna vez,
y a veces sangran.
El correr de los años te deja heridas,
que algunas veces tardan mucho en cerrar,
y que dejan la marca de cicatrices que no se van,
que no se van.
Đang Cập Nhật
Đang Cập Nhật
Đang Cập Nhật