Cada vez que llega un nuevo amanecer,
cada vez que suena el silbato del tren,
cada vez que crece una rama de olivo,
cada vez que cae la nieve en el camino,
cada vez que alguien deja de respirar,
cada vez que los ríos llegan al mar,
cada vez que una flor regala su brillo,
cada vez da una nueva pista al destino.
Se despertó
con el movimiento del tren y recordó
por qué había decidido irse,
se marchó sin decirle a nadie que se iba,
sólo una
nota en la mesa,
no os preocupéis que yo estaré bien.
Cada vez que la lluvia empieza a caer,
cada vez que los ríos muestran su eterno movimiento
y cada vez que alguien camina un camino,
cada vez da una nueva pista al destino.
Se despertó
la luz del sol justo en sus ojos y comprendió
que no quería seguir huyendo y se levantó.
Lo que busco ha estado siempre dentro,
he entendido lo que quiero,
ahora tengo claro
dónde voy.
Cada vez que llega un nuevo amanecer,
cada vez que suena el silbato del tren,
cada
vez que alguien camina un camino,
cada vez da una nueva pista al destino.