Seguir siguiendo
al corazón y coquetear con la intuición,
seguir creciendo y esquivando las rutinas,
seguir soñando en un rincón,
seguir creyendo que hay un Dios que
me endereza de un tirón la puntería.
Es que siempre voy detrás de lo que siento,
cada tanto muero y aquí estoy.
Tantos desiertos que crucé,
tantos atajos esquivé,
tantas batallas que pintaron mis heridas,
tantos incendios provoqué,
tantos fracasos me probé,
que no me explico cómo canto todavía.
Siempre voy detrás de lo que siento,
cada tanto muero y aquí estoy.
Por esos días,
por venir,
por este brindis para mí,
por regalarle la intuición al alma mía,
porque los días se nos van,
quiero cantar hasta el final,
por otra noche como estas doy mi vida.
Tantos festejos resigné,
tantos amigos extrañé,
tantos domingos muy lejos de mi familia,
tantas almohadas conocí,
tantas canciones me aprendí,
que los recuerdos me parecen de otras vidas.
Por esos días,
por venir,
por este brindis para mí,
por regalarle la intuición al alma
mía,
porque los días se nos van,
quiero cantar hasta el final,
por otra noche como estas
doy mi vida.
Por esos días,
por venir,
por este brindis para mí,
por regalarle la intuición al alma mía,
porque los días se nos van,
quiero cantar hasta el final,
por otra noche como estas doy mi vida.
Y en esas noches de luna,
donde los recuerdos son puñal,
me abrazo a mi guitarra y canto fuerte mis plegarias,
y algo pasa pero ya nada me hace llorar.
Yo me abrazo a mi guitarra y canto fuerte mis plegarias,
y algo pasa pero ya nada me hace llorar.
Por esos días,
por venir,
por este brindis para mí,
por regalarle la intuición al alma mía,
porque los días se nos van,
quiero cantar hasta el final,
por otra noche como estas doy mi vida.
Por esos días,
por venir,
por este brindis para mí,
por otra noche como estas doy mi vida.