Cambiaste mi amor por otro,
por otro amor y ojalá que te funcione porque el trapo que
yo boto no lo uso ni pa' limpiones.
Me cansé de perdonarte amor infiel y tolerar tus traiciones,
el caso es que aquí en mi
pecho se agotaron los perdones.
Ya se volvieron costumbres tus repetidos sermones,
argumentando tragedias,
justificando razones
y yo ignorando tu falta por amor a mis tripones.
Que durmió donde un amigo que no habían
rendido los rones y que una bruja dormido
le hizo tremendos chupones,
que triste que un ser querido caiga en tan bajas pasiones.
No duele el tiempo perdido porque el pasado ni llorando se repone,
duele saberte querido
con tantas humillaciones.
Pero Dios vio mi calvario y sin reproches
escuchó mis oraciones y ese amargo
calendario se convirtió en bendiciones.
Lo único que hizo conmigo fue matar mis ilusiones,
el tiempo será testigo que por tus malas acciones
donde vaya a ir al castigo pisándote los talones.
Al podón de tu amorío levante hasta los
tizones y voy a zumbalcusear a tus recuerdos
a montones,
árbol que nace torcido,
se muere y no se compone.