Ya estamos allí.
Chin, chin.
En los bancos portugueses,
trajeron a la abuela,
la trajeron de Guinea,
con escala en Cartagena,
mercaderes españoles,
la trajeron más al sur,
es por eso que yo canto el ritmo negro del Perú.
El ritmo negro del Perú.
A tundú.
¡Olé!
A tundú.
¡Es un puto gato!
En Malango tuve un tiempo, al abuelo conoció,
la compró una mojita que para el chincha la llevó,
trabajando todo el día hasta la noche,
con el ritmo de ese látigo y la siena de San José.
A tundú.
A tundú.
¡Olé!
A tundú.
Con los tiempos ha cambiado, todo eso terminó,
hoy los negros ya son libres,
abolió la clavitud,
es por esa sangre negra que el Atlántico cruzó,
es por eso que yo canto el ritmo negro del Perú.
Aquí todos somos gitanos con herencias ancestral,
atrás quedó Guinea,
Mozambique y Senegal,
es por esa sangre negra que el Atlántico cruzó,
es por eso que yo canto el ritmo negro del Perú.
A tundú.
¡Chin, chin! A tundú.
A tundú.
A tundú.
A tundú.
A tundú.
Es por eso que yo canto.
Es por eso que yo canto el ritmo negro del Perú.
Es por eso que yo canto.
Es por eso que yo canto el ritmo negro del Perú.
misanos Descubieras mas
y Tomasito el fabuloso.
Yo no les traigo sesos, no traigo violencia,
quizás no comercial, estoy a pago mi conciencia.
Les traigo las raíces y la cultura del Perú,
que fueron importadas del África a la claritud.
¡A cundo!
¡A cundo!
¡A cundo!
Hoy los tiempos han cambiado, todo eso terminó.
Un gitano de Algeciras trajo a España un cajón
y por esa sangre negra que el Atlántico cruzó,
por eso que los gitanos es que tocan el cajón.
Esta historia la escuché,
un negro me la contó,
él vivía en el Guayabo y hace tiempo se murió
y por esa sangre negra que el Atlántico cruzó,
es por eso que yo canto el ritmo en el lodo del Perú.
¡A cundo!
¡A cundo!
¡A cundo!
¡A cundo! ¡A cundo!
¡A cundo! ¡A cundo! ¡A cundo!