Yo quise subir al cielo para ver Y
bajar hasta el infierno para comprender
que no se impide ver
dentro de mí,
dentro de mí, dentro de mí
Abre la puerta, niña, que el día va a comenzar
Te marchan todos los sueños,
mi pena va a despertar
Por la mañana amanece la fría y una ilusión
Te veo que se retuerce dentro del corazón
Soñaba que te quería,
soñaba que era verdad
Los luceros tenían misterios para soñar
Hay una fuente,
niña,
que da llamas de la voz A donde bailan los luceros,
la luna con el sol