Levantan las cintas,
ya toma la punta el rey de la fusta,
Aníbal Está.
Ya doblan el codo, ya vienen pegando,
pero él va sobrando con su calidad.
Entran al derecho, las tribunas y gritan,
porque ya palchita en un bravo final.
Él vela la fusta mientras arremete
para ganar justo en el Photoshop.
Llegaron, llegaron, hay bandera verde,
parece que pierde, no debo jugar.
Pero que caneco si ganó el maestro,
el rubio maestro,
Aníbal Echá.
Por media claveza,
hocico,
pescuezo,
la cosa es que viejo,
vos siempre ganás,
por eso te aplaudo hasta cuando pierdo,
porque haces alarde de seguridad.
Aníbal, te canto un mil de estos versos,
porque cuando quiero una fita cobrar,
me afilo a tus brazos y me juego al resto,
al rubio maestro, Aníbal Echá.
Por eso te canto y me juego al resto,
al rubio maestro, Aníbal Echá.