camino que hablaba esto que las
Si en la medianoche se escuchan gritos,
oyen disparos y las ambulancias,
por Dios, ¿quién habrá sido?
Invisible la sociedad,
discípulo para lograr,
que nunca se enteren que mi bandera es la roja y negra.
Esquilón de la libertad,
escondido bajo un biplán,
con piel de cordero pero por dentro el alma del fiel.
La ley no cambia, los mismos gobiernan,
huele a dictadura y ese olor apesta,
los ricos más
ricos ya nadie molesta y el pobre será
pobre hasta el día en que se muera.
La luna brinda su cara y sus ojos lo referían a alguna estrella.
Yo le da vida,
miro su fotografía
y me confieso con ella porque puede que mañana me vean una jureta.